Teorías Literarias

Tiempo de lectura: 5 minutos

El modelo comparativo

La literatura comparada intenta poner de manifiesto el común que comparten todos los tipos literaturas y dar una visión de carácter trascendente o supraracional de la obra. Esta disciplina no sólo se centra en las relaciones que tiene la obra en cuanto a otras obras literarias, si no que se extiende a otras áreas de conocimiento en los que se pueden involucrar aspectos culturales, religiosos, artísticos, filosóficos, históricos o científicos, entre otros.

Este tipo de análisis, arroja como resultado una critica que esta permeada por diferentes temas en los que se relacionan el mismo objeto de análisis, en los que en algunos casos en las otras áreas del conocimiento han sido desestimados. Los beneficios de un análisis de este tipo es el reconocimiento de la norma lingüística vigente al momento de la escritura e interpretación de la obra, lo cual abre un panorama más contemporáneo a la hora de su análisis.

En conclusión, de lo que se ocupa la literatura comprada, es del análisis de los contextos históricos y la relación que han tenido con la obra en otras áreas del conocimiento, la forma en la que estos han hecho efecto en otras culturas y en un tiempo y espacio en el cual han tenido sus conexiones.


El new criticism

El new criticism, no es conocido por ser un sistema del análisis literario academicista, es conocido por hacer una crítica de carácter contestatario ante la aplicación de complejos sistemas de interpretación sistemáticos y cientificistas de la poesía. La nueva critica, es consciente de la ambigüedad que genera la desaparición del estado estático de las significaciones (signos en relación al objeto) que se evidencia en el estructuralismo con la aplicación de la lingüística.

La nueva critica, parte de una lectura atenta, haciendo énfasis en la desviación de significados que produce la ambigüedad de los textos, al mismo tiempo que resalta las metáforas y la ironía como parte esencial del lenguaje literario, sin caer en sentimentalismos que despojan al analista de interpretaciones objetivas. Esta corriente que tiene sus inicios en Estados Unidos, deja de lado el análisis desde el punto de vista histórico, enfocando su atención en la interioridad de la obra, sin tener que recurrir a investigaciones estratextuales, puesto que el texto se debe valer por sí mismo.

Esta forma de análisis, aporta valiosas distinciones como, la equivocación de conocer la psicología del autor a través del análisis de la obra, lo que quiere decir que no se estaría estudiando la obra, si no que se estaría haciendo un estudio psicológico del autor, cuestión que para la nueva critica queda por fuera del estudio del texto. por lo tanto un análisis del autor difiere del análisis textual.

De la misma forma, el texto no depende del juicio de valor que emita el lector. Por otra parte, tampoco se debe recurrir a una interpretación basada en soportes biográficos y por último, como ya se expuso, se aisla del contexto histórico, puesto que si se tratara de enviar un mensaje, seria más adecuado hacer el estudio de un tratado político y no de un texto literario o poema. De esta forma la literatura vuelve a su esencialidad de obra autorefernte.


La funcionalidad de la estilística en el análisis literario

En el análisis de una obra literaria desde la corriente estilística, ha de tomarse una forma en el que el discurso sea literario, este análisis conlleva a indagar más profundamente en el contenido de la obra, es decir que se aborda el fondo y la forma de esos signos que conducen a un significado y un significante.

Los rasgos que caracterizan la obra literaria, son la materia prima en la que se enfoca el analista del método estilístico. Este a su vez reúne los elementos y características que determinan la unidad en la que se señala que en todo escrito se dice algo (fondo) mediante palabras (forma). Pero eso no implica que forma y fondo puedan separarse, separados seria totalmente desastroso para el análisis de la obra, porque la coherencia de estos elementos y la comunicación, establece la base de una nueva interpretación de cada análisis de la obra.

Así como la ciencia literaria estudia la forma y el contenido, la estilística en palabras de Bally, “es la disciplina de crítica moderna que muestra la totalidad de los elementos que conforman el estilo”, esto significa una evolución sobre los antiguos métodos que analizaban los aspectos ajenos de la obra, solamente formales y su construcción en el dominio de la retórica. No se consideraba la influencia que, sobre forma y lenguaje, tenía el contenido.

Fue Vossier quien hizo énfasis en la lengua hablada y desde entonces se valora al individuo, y la capacidad creadora del hombre como respuesta al contexto en el cual se encuentra, por cuanto el escritor representa la realidad de la impresión que en él despiertan las imágenes que en otras palabras es impresionismo o por la sensación íntima y subjetiva que le provocan, quedando así su afectividad incorporada a la realidad representada que seria expresionismo. Asi, la corriente estilística, como recurso metodológico de análisis literario es importante, por cuanto que los cambios y movimientos entre todos su elementos abren el camino para posteriores nuevas interpretaciones de la obra literaria.


La funcionalidad del estructuralismo y el postestructuralismo en el análisis literario.

El estructuralismo como fuente para el análisis literario, tiene variados enfoques que van desde los estudios de lingüística de Ferdinand de Saussure, hasta la investigación de estructuras sociales a partir del análisis del lenguaje. Así, El análisis literario, aplicando las teorías de Saussure, se entiende como un sistema de símbolos autorreferenciales que se construyen a través del contexto de la obra en sí, sin recurrir a un referente externo o real extra textual. Sin embargo, dichos símbolos son entendidos como una convención de aceptación social, que parten de la arbitrariedad entre significado y significante (palabra objeto).

Lo que quiere decir que la obra, aunque se entienda autorreferencial, utiliza un lenguaje extra textual convencional similar al cotidiano. De esta forma, al analizar la literatura desde la lingüística, el estructuralismo, da apertura a otras teorías de análisis literario y filosófico, que aplican la semiótica, la estética, la psicología y la antropología, como materia de investigación en relación al lenguaje y la sociedad.

El postestructuralismo por su parte, sin abarcarlo en su totalidad, retoma las posturas mencionadas, pero desde un punto de vista viciado por la incredulidad de un análisis ontológico de las obras y por tanto del lenguaje. Los significados que se puedan atribuir a la obra, fluctúan de acuerdo a la temporalidad de las lecturas, puesto que los signos no son estables, imposibilitan el aprehender una interpretación definitiva. Estos estudios repercuten al mismo tiempo, en la forma de entender al ser humano, puesto que el lenguaje, más que ser un medio por el cual nos comunicamos, es inherente en nuestra forma de pensar, poniendo de manifiesto la imposibilidad de certezas absolutas. De forma que el estructuralismo, como análisis sistemático a pesar de aplicar técnicas plausibles, también trae consigo contradicciones que el postestructuralismo intenta corregir.


REFERENCIAS

De Aguilar e Silva Victor Manuel. Teoria de la literatura, Gredos, 1972

Eagleton Terry, Una introduccion a la literatura, Fondo de cultura economica, 1994 Mexico DF

Uitti Karl D. Teoria literaria y linguistica, Ediciones catedra 1977, Madrid

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.