Democracia, Capitalismo y desigualdad – Las Formas de democracia

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Pensando las diferentes formas de democracia

En la historia la democracia ha cambiado de dirección y todas esas formas distantes de democracia se han reunido para confluir en unas mejoras de la misma democracia, manteniendo su esencia de equidad. En teoría en este momento la democracia es autónoma (dista de la religión) y en donde vamos en la corriente del río de la idea de modernización occidental. La democracia ya no tiene enemigos pero aun no llegamos a una idea de democracia definitiva así pues estamos escribiendo la historia de la democracia que sigue cambiando día a día.

El fin de las ideologías es el inicio de nuevas ideas, es un proceso que en el transcurso del tiempo va confluyendo en una idea más clara de pensamiento, en el que la democracia toma una forma más clara y precisa en su forma de gobierno.

Romper esquemas es una condición de la naturaleza humana pero la idea que se ha estado dando en la historia de democracia nos lleva a darnos cuenta que las revoluciones no son tan necesarias para alcanzar los objetivos comunes o han cambiado a formas menos violentas y acciones contundentes contra otros seres humanos.

No es bueno pegarse a una sola doctrina de pensamiento, es necesario expandir y escuchar las formas de pensar de los otros para dar forma a una democracia más incluyente. Pero estamos supeditados a variables de elección que están dadas por las mayorías, esto coarta nuestro horizonte de pensamiento.

Es necesario hacer m√°s y mejor cr√≠tica, y no criticar por criticar, si no criticar con argumentos y m√°s a√ļn, ir de la teor√≠a a la pr√°ctica. Casi siempre las personas est√°n arreglando el mundo en sus charlas cotidianas pero no se da a la tarea de buscar soluciones y los que plantean soluciones no se toman el trabajo de pensar realmente como se podr√≠an aplicar.

El trabajo de la democracia es mantener en equilibrio los mercados en tanto privados como de carácter estatal, sin llegar a una mercantilización. Así pues hay que pensar en todas las variables que puede afectar este tipo de regulaciones ya que variables como el territorio o la cultura local pueden afectar los resultados de estas decisiones. Se debe pretender por distribución equitativa.

Entre nuestros sistemas económicos el capitalismo es rey, y es que el capitalismo es una especie de democracia, en cuanto es el mejor mercado producto o idea la que triunfa y está sobre las demás, así también en el sentido contrario, el que se equivoca paga las consecuencias. Así pues es necesario tener cuidado con lo que hacemos en nuestra economía ya que al querer llevarla hacia lo que es más productivo podemos caer en el error de tomar medidas en las que las cosas se salgan de control.

La idea de democracia es una forma en la que el poder es atribuido por el conjunto de la sociedad. Así pues estaría asegurada la igualdad y la libertad más general para todos los que conforman una sociedad. Pero la democracia es algo tan amplio y que abarca a más de una persona en las que se incluyen distintas formas de pensar, es complicado que esta sea una verdadera y equitativa forma de organización social.

Pero también es necesario hacer la precisión de mantener separadas las ideas de democracia y democraticidad. ya que una hace referencia a una determinada realidad, el otro hace referencia a que es el sustantivo a atribuir a alguna cosa.

Sartori propone una definici√≥n de democracia en la que el resultado debe darse por contraste, por lo que esta no implica con ning√ļn otro tipo de idea de organizaci√≥n social. Esto podemos desglosarlo de la siguiente manera:

  • 1. Existen fronteras en los t√©rminos y entre las distintas formas que se pueden dar de democracia, ya que unos sistemas pueden ser democr√°ticos y otros ser no democr√°ticos, esto se da porque los diferentes ideas de organizaci√≥n social est√°n dadas para dar un orden a la sociedad. Por eso demuestra c√≥mo los reg√≠menes est√°n dados no de manera nociva si no de una manera en la que se est√° tratando de organizar de la mejor manera posible el entorno.
  • 2. La autoridad y el poder. Estos son factores importantes al pensar una definici√≥n de democracia ya que la noci√≥n de autoridad supone legitimidad y en cuanto se da poder de manera democr√°tica para ejercer poder a una persona, esto conlleva a que este l√≠der est√° dado para el pueblo. As√≠ pues la noci√≥n de Autoritarismo carece de sentido en una idea de democracia.
  • 3. El absolutismo. En cuanto hay concentraci√≥n de poder en una sola figura, este puede darse al pueblo y ejercer la democracia sin l√≠mites impartiendo justicia, en el absolutismo puede estar a sujeto a vicios de car√°cter personal que afecten a una parte de la poblaci√≥n. All√≠ la idea de democracia ya desaparece.
  • 4. El totalitarismo. En este caso el poder no reside solo en una persona si no en el estado como tal, pero como se ha visto en la historia, aunque pretende estar dado para ideas de car√°cter general, toma formas en las que se conducen a ideas dogm√°ticas de car√°cter obligatorio para toda la poblaci√≥n argumentando que es lo m√°s democr√°tico para todos.
  • Excluir la idea de democracia de estas formas de gobierno es pensar que en s√≠ mismas estas derivan de las idea con la que la misma democracia tambi√©n est√° interesada a dar forma, una ‚Äúorganizaci√≥n social del estado‚ÄĚ. La √ļnica forma que verdaderamente es contraria a la democracia es la ‚ÄúAutocracia‚ÄĚ ya que este poder est√° dado por auto investidura y proclamaci√≥n de autoridad por s√≠ mismo y esta figura en la que reside el poder no reconoce ning√ļn tipo de regulaci√≥n ni l√≠mites para ejercer su poder. El poder pol√≠tico queda relegado a los designios de autoridad del poder que reside en el sujeto que se auto designa l√≠der.

Así pues es necesario pensar a que se le debe atribuir la idea de democracia o democrático ya que esto se deriva en diferentes formas y magnitudes en las que se puede pensar acerca de la democracia ya sea de manera derivada o contraria a ella.

El capitalismo y la desigualdad

El capitalismo inició como una forma democrática de elegir productos en los mercados, una manera democrática de posicionar productos, personas, ideas, entre otros. es así pues como en estos momentos el capitalismo enfrenta una nueva crisis, similar a otras sentadas con anterioridad, en cuanto a que es sistemática y cíclica, pero diferente por su naturaleza y profundidad, puesto que afecta todos los ámbitos de la vida social. En el caso actual, la crisis está relacionada con una de las contradicciones internas del capitalismo, como es la caída de la tasa de ganancia, hecho que se viene presentando desde finales de la década de 1960.

Esta caída se ha tratado de contrarrestar con la superexplotación de los trabajadores en todo el mundo, o en otros términos mediante la transferencia sistemática de las rentas de los trabajadores asalariados a los capitalistas. Hasta ahora la crisis había podido ser diferida por el abaratamiento del valor de la fuerza de trabajo en todo el mundo, como se pone de presente con la reestructuración mundial del mercado de trabajo, la pérdida de derechos de los trabajadores, su desorganización y la implementación de diversos mecanismos, viejos y nuevos, de superexplotación laboral.

Desde luego, ahora en plena crisis el costo de la misma recaer√° de manera primordial en las grandes masas de trabajadores, para las cuales la situaci√≥n laboral y vital va a ser mucho peor, tanto por el aumento de la explotaci√≥n como del desempleo y la informalidad. Esto es evidente porque durante la crisis emerge con nitidez el car√°cter de clase del capitalismo, del cual se desprende una acentuaci√≥n del ataque contra los trabajadores, que acent√ļa la senda iniciada hace 35 a√Īos.

Hay una preocupaci√≥n por la crisis mundial, ya que se est√° acentuando cada vez m√°s una repartici√≥n equitativa del capital en el mundo, en el que todos los sectores econ√≥micos y pol√≠ticos tiene relaci√≥n directa, porque esta es la forma en la que el capitalismo se est√° manifestando de forma negativa, ya que pareciera que las leyes que se hicieron para proteger el bien com√ļn ahora est√°n velando por el bien particular de las corporaciones.

Con estas pol√≠ticas, los pa√≠ses en crisis se han estado debilitando debido a la aplicaci√≥n de estas leyes en las que la democracia se ve debilitada por un capitalismo que no cuenta con la suficiente regulaci√≥n, entonces pareciera que las corporaciones est√°n en control tambi√©n de lo que es p√ļblico.

Esta p√©rdida de terreno de los estados frente a las corporaciones se viene dando porque estas vienen implantando necesidades en las cultura y vida cotidiana de las personas; sin darse cuenta el estado debe abrir mercados que antes no exist√≠an y que las corporaciones desde ese momento de apertura toman su control total. En otros casos cuando el estado pierde el control sobre sus propios activos, decide privatizar sin pensar en que deber√≠a haber una armon√≠a de los principios igualitarios de los beneficios y termina regalando lo que antes era p√ļblico.

Uno de los problemas en esta clase de decisiones tiene que ver con las personas que las toman, ya que no son conscientes de las consecuencias a largo plazo de estas decisiones; ya que hay √°mbitos econ√≥micos vitales y vulnerables que no se pueden poner en riesgo (est√° el caso de Bolivia en la que se privatiz√≥ hasta el agua que ca√≠a del cielo). Para solucionar en parte esto se necesita un mayor flujo de informaci√≥n entre lo que hacen las personas que toman las decisiones en el estado, pero este flujo de informaci√≥n no debe estar influenciado por las corporaciones que en s√≠ implican alg√ļn tipo de consumo y ganancia particular.

El modelo socioecon√≥mico capitalista no es el problema, adem√°s de que no podemos escapar de √©l. El problema es la legitimaci√≥n que le damos y a quien se la damos, ¬Ņquien tiene las responsabilidades en caso de fallas? Es importante que el estado no pierda su car√°cter protector de lo p√ļblico, porque se est√° convirtiendo en una gran empresa fr√≠a e inhumana.

Esto aplicado a las pol√≠ticas globales es lo que se ha condensado en la crisis econ√≥mica mundial, ya que el capital se est√° concentrando en las grandes potencias para las que ahora no es suficiente la concentraci√≥n de su propia riqueza, necesitando poner m√°s en la balanza de su lado que en la de los que menos tienen. Ese el problema de no tener en cuenta a todos los actores que afecta la crisis mundial, ya que se pierden las prioridades y por dar soluciones a unas problem√°ticas se da paso para que los terceros tomen control de algo que antes era p√ļblico.

Esta idea neoliberalista de la econom√≠a entonces nos empieza trazar una nueva relaci√≥n entre el estado y la poblaci√≥n y m√°s a√ļn entre nosotros mismos como seres humanos, en el que un lado es tratado como empresa y el otro cliente. Y el problema es que esta idea de desarrollo de econom√≠a liberal est√° viciada por la idea del darwinismo social que llevada a la aplicaci√≥n dentro del capitalismo ha ahondado los problemas que tiene al mundo en crisis.

Y es que el capital empez√≥ a liberar todo lo que es de alg√ļn modo rentable, en los que la academia por la misma necesidad de permanecer vigente se polariza hacia el franco en donde el capital es m√°s fuerte que los mismos estados. Esa idea de que el conocimiento era algo para el bien com√ļn se perdi√≥, as√≠ como la idea de democracia que tra√≠a el capitalismo desde sus inicios que se convirti√≥ en un elemento de coordinaci√≥n para la implantaci√≥n de mercados con beneficios particulares de escala global. Lo p√ļblico y lo privado pueden trabajar de la mano y ambas pueden ser de beneficios para las partes, pero se necesitan regulaciones que permitan responsabilidades de actos y sean rigurosos con los intereses generales de las poblaciones.

Así pues, viendo los problemas que se han estado generando por las decisiones del pasado, podríamos pensar en un nuevo orden mundial en el que se pueda disfrutar de los beneficios de las corporaciones, de los productos y mercados internacionales sin afectar el bienestar general de la población mundial. Entrando en un ámbito en el que aunque no pensemos o habitemos el mismo territorio, estemos conscientes de que en esencia somos iguales con las mismas capacidades de producción y consumo.

La crisis que afecta al capitalismo, y con √©l a toda la humanidad, no puede ser entendida como una simple crisis financiera que ser√° superada en forma r√°pida como si nada hubiera pasado, por la sencilla raz√≥n que en el plano econ√≥mico abarca todo el sistema (desde la producci√≥n hasta la realizaci√≥n de las mercanc√≠as) por la ca√≠da en la capacidad de consumo de importantes sectores de la poblaci√≥n. La actual debe considerarse como una crisis civilizatoria, porque un modelo de organizaci√≥n de la sociedad, construido hace m√°s de doscientos a√Īos, da muestras de caducidad hist√≥rica, aunque en estos momentos no est√°n claras las alternativas.

El capitalismo como sistema se podrá recuperar, pero el costo de ello será terrible para los trabajadores y los sectores más empobrecidos de la población en todo el mundo, con lo cual aumentarán las desigualdades sociales y se acentuará la destrucción de los ecosistemas.

La crisis del capitalismo mundial, aparte de todos los problemas sociales, econ√≥micos y productivos que genera, tiene una consecuencia te√≥rica, ideol√≥gica y pol√≠tica que poco es mencionada y que, sin embargo, es de una trascendencia notable. Nos referimos en concreto al fin del mito de la globalizaci√≥n (entendido como un sistema de mercado mundial autorregulado, sin presencia del Estado capitalista, bajo la √©gida de empresas multinacionales y generando prosperidad y bienestar para todos los pa√≠ses y todos los seres humanos), tras 25 a√Īos exactos de existencia, a ra√≠z de lo cual cobran fuerza otra vez los an√°lisis hechos a la luz de la cr√≠tica de la econom√≠a pol√≠tica y de la expansi√≥n mundial del imperialismo, todos los cuales han resaltado que el capitalismo es un sistema contradictorio, nada parecido al supuesto arm√≥nico de una globalizaci√≥n niveladora y democr√°tica.

Estas perspectivas teóricas y políticas no están determinadas de antemano sino que dependen del mismo curso que adopte la lucha de clases en las condiciones actuales, en momentos en que se evidencia la debilidad de los trabajadores y sectores populares a nivel mundial, aunque es factible que el mismo impacto de la crisis contribuya a reconstruir un proyecto anticapitalista.

Actualmente se entiende una dimensi√≥n planetaria porque ning√ļn lugar del mundo est√° a salvo de la misma, como resultado de la interconexi√≥n del mercado mundial capitalista. Sin embargo, los efectos sobre la periferia van a ser devastadores puesto que la apertura comercial, el fomento de las exportaciones, la desregulaci√≥n financiera, la flexibilizaci√≥n laboral, el desmonte de las empresas p√ļblicas, entre otras medidas neoliberales, han dejado completamente desprotegidas las econom√≠as nacionales y m√°s dependientes de un nefasto modelo de exportaci√≥n de materias primas y de desindustrializaci√≥n.

En la medida en que más sectores de la población mundial (como los campesinos) estén ligados de manera directa al mercado mundial, por la vía de las exportaciones, más brutal será el choque que sufrirán como resultado de la recesión capitalista.

Referencias

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Santos, B. de S., A. RodriŐĀguez Garavito CeŐĀsar y Ansley, F. (2007). El derecho y la globalizacioŐĀn desde abajo: hacia una legalidad cosmopolita. RubiŐĀ (Barcelona): Anthropos Editorial.
Sen, A., y Villa, H. V. (2010). La idea de la justicia. Madrid: Taurus.

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