Reseña: El ocultamiento, el acontecimiento, Blanchot y Sartre

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En la conferencia del profesor Jerome de Gramont, llamada el ocultamiento, el acontecimiento, en la que se refiere a el análisis de Blanchot y Sartre. Se habla primero sobre la fascinación del lenguaje ese contacto permanente que nos une a él. Nos muestra como se explica la fenomenología de la imagen.

“La experiencia, el suspenso –entendámoslos como los dos momentos de ese pasaje que constituye en cierta manera el punto de llegada de esta fenomenología de la imagen”.

Enseguida nos revela la división de su ponencia en tres partes: la imagen destruida, la luz destruida y la obra destruida. La primera parte nos habla sobre la imagen como un irreal y que “nos atrae el afuera de la realidad”. Sobre como Blanchot discute el retener la conciencia imaginaria en la nadaizacion y fascinación, además de la experiencia que allí se manifiesta. En la segunda parte nos habla sobre lo oculto, de cómo la conciencia se relaciona con el mundo, continua expresando el dilema que surge: “¿Qué es ver? ¿Qué es hablar? Estas preguntas no son nuevas, pero la novedad es que ellas puedan liberar la palabra de una larga sumisión a un modelo óptico al cual la metafísica y después la fenomenología habrán dado sus cartas de nobleza. Ver pone en presencia y deja a distancia al mismo tiempo”, Por último nos habla sobre la destrucción de la obra, de la obra que pretende decirlo todo, ser la obra perfecta. De cómo esto no sucede pues la literatura está condenada a hablar en un movimiento que llega la nada.

No pude negarse que la conferencia nos ofrece una seria amplitud de términos. Es sabido que la fenomenología analiza los fenómenos emitidos a la conciencia. El profesor Jerome expone la imagen como un fenómeno que es irreal pero viene de la realidad. Es allí en la imagen donde nos atrapa, pues es donde está prácticamente el desenvolvimiento de la ponencia. No por que este sea el tema central sino más bien porque es un término que atrapa. Podríamos pensar que la imagen nos lo revela todo, que en ella se halla toda la realidad, olvidando que es verosímil. Gran llamado de atención fue la conferencia para aquel que pensase en ello.

Nos muestra como Sartre tomó de la Fenomenología su principio básico, pero criticó el idealismo y el subjetivismo de Husserl. Según Sartre el “yo” no es la conciencia trascendental, sino el conjunto unitario de la intencionalidad de la conciencia que está “fuera, en el mundo”, porque “es un ente del mundo, igual que el ‘yo’ de otro”. Las cosas no están en la conciencia, como imagen o como representación, las cosas están en el mundo, pues la imagen es un lugar ficticio para el hombre. Despertamos sobre la amenaza del exterior de aquello en que estamos imposibilitados de ver claramente y hablar de forma definitiva.

Aunque el tema tratado es de carácter subjetivo, no deja de atrapar a lectores y/o asistentes. Pues los términos y temas utilizados hacen caer en un pensamiento profundo de existencia y experiencia, dispone de un merecido y largo discurso para hacer entender su perspectiva de la llegada a la nada, o lo neutro para Blanchot.

Cuando Jerome nos habla sobre el ocultamiento, no entra en una metáfora muy valiosa sobre el día y la noche, en el día podemos ver gran variedad de imágenes, pero en la noche hay un ocultamiento del cual se puede hablar pero no ver. Cuando se usa el cadáver para dar a entender aquello que es pero no es o ya no es.

Hay un aprisionamiento sobre la imagen como el incompleto de un todo. Vemos como cuesta hablar de la ausencia, pero aun así nos arriesgamos a vivir esa experiencia, donde es terrible el hecho de estar perdidos, pero fascinante el de buscarnos. Cuando se trata de “hablar y ver” no podemos dar determinaciones verdaderas.

Es para la filosofía este un tema de vital importancia, porque siempre tenemos que ver, y hablar. “Habría entonces que elegir: la palabra, la vista. Elección difícil, quizás injusta. ¿Por qué la cosa estaría separada entre la cosa que se ve y la cosa que se dice (se escribe)? Pero ¿Cómo saber si lo que vemos es del todo real?; puede hablarse de todo pero no dar un todo como conclusión o una verdad absoluta. Es por ello que se recibe una advertencia valiosa sobre el ver y el hablar, pues “hablar no es ver” este pensamiento tiene un peso inmenso.

Es sabido que entre los hombres algunos pretenden crear la obra perfecta, cuando el profesor Jerome por medio de Blanchot nos expresa el que esto es un imposible, se genera un gran debate, pues en esta ambición de perfección en la palabra hay hoy en día un aspecto que debemos aceptar y es que todos sabemos que esto no ocurrirá. Sin importar lo anterior el profesor francés nos hace una grata invitación a la experiencia literaria, la de sentir el mundo imaginario como un posible modo de vida para la conciencia, y, también la de exigirnos en la escritura.

En el segundo día de ponencia, encontramos varias lecciones de gran valor, como por ejemplo el hecho de construir un mundo en lo irreal o imaginario (el valor de la imagen). Pues sin importar todo aquello de lo que se habla llegando a la nada o al olvido, es necesaria la motivación por la escritura y la experiencia en la búsqueda por el ser.

REFERENCIAS

Conferencia Profesor Jerome De Gramont, Agosto 23-27 de 2010, El ocultamiento, el acontecimiento, Blanchot y Sartre

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